Laberinto en las callejuelas de Jumilla, paseando en moto. Buscando el camino al castillo.

Primera vez en esta ciudad, en sus calles deserticas, tipicas a esta hora; y, pasajes pronunciados por donde solo el rugir del motor parece perturbar el silencio constante a esta hora de la tarde. Me llama la atencion el no ver mas que unas cuatro personas en las calles y esto es recurrente en algunas ciudades.